miércoles, 10 de abril de 2019

Charlemos Sobre...Restaurar la Dignidad

Homilía del V Domingo de Cuaresma, 07 de Abril.

LECTURAS DEL DÍA

Primera Lectura: Isaías 43:16-21
Salmo Responsorial: Salmo 126:1-6
Segunda Lectura: Filipenses 3:8-14

Evangelio del Día: Juan 8:1-11

1 Mas Jesús se fue al monte de los Olivos.
2 Pero de madrugada se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles.
3 Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio
4 y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.
5 Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?»
6 Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acuasarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra.
7 Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra.»
8 E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra.
9 Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio.
10 Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?»
11 Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.»

Tomado de: http://www.ewtn.com/espanol/lecturas-del-d%EDa.asp?date=2019-04-07


Ángelus del Papa Francisco



Comentarios al Evangelio Dominical - Pacho Bermeo

Preguntas:

- ¿En qué se diferencia la perspectiva de los escribas y fariseos con la de Jesús?
- ¿Por qué el legalismo esta lejos de la misericordia?
- ¿Qué quiere dar a entender Jesús con su acción de arrodillarse a escribir en la tierra?

Tarea de la Semana:

Examinar la propia conciencia: ¿continuamente tomo la actitud de los fariseos y escribas, al juzgar al otro sin revisar las propias actuaciones?

Oración:

Señor, hoy quiero darte las gracias porque una vez más me dejas conocer y experimentar tu misericordia. Estoy agradecida porque a cada instante me muestras un camino nuevo, y me permites reconocer mis errores para poder acercarme a ti. Que día a día pueda confiar y amarte más. Amén.

sábado, 6 de abril de 2019

Mi Tío Juan - UN VALIENTE DE VERDAD







viernes, 5 de abril de 2019

Vídeos de la Semana













jueves, 4 de abril de 2019

Videos de la Semana...












miércoles, 3 de abril de 2019

Charlemos Sobre...Volver, recapacitar, reivindicarse.

Homilía del IV Domingo de Caresma, 31 de marzo


LECTURAS DEL DÍA

Primera Lectura: Josué 5:9, 10-12
Salmo Responsorial: Salmo 34:2-7
Segunda Lectura: II Corintios 5:17-21

Evangelio del Día:

Lucas 15:1-3, 11-32

1 Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle,
2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este acoge a los pecadores y come con ellos.»
3 Entonces les dijo esta parábola.
11 Dijo: «Un hombre tenía dos hijos;
12 y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda.
13 Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.
14 «Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad.
15 Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos.
16 Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba.
17 Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!
18 Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti.
19 Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros."
20 Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vió su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.
21 El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."
22 Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies.
23 Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta,
24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron la fiesta.
25 «Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas;
26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
27 El le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano."
28 El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba.
29 Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos;
30 y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!"
31 «Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo;
32 pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado."»

Tomado de: http://www.ewtn.com/espanol/lecturas-del-d%EDa.asp?date=2019-03-31


Homilía del Pbro. Jaime Rivera Bohórquez

Preguntas:

- ¿En qué consiste el domingo de la alegría?
- ¿Por qué critican los fariseos a Jesús?
- ¿Cuál es la actitud de Dios en esta parábola?

Tarea de la Semana:

Reflexionar: ¿me identifico con el hijo mayor de la parábola, o con el menor?

Aprovechar el tiempo de cuaresma para volver a Dios y cambiar mi actitud. También, hacer el esfuerzo de no reclamar a mis seres queridos lo que hago, sino más bien valorar todo lo bueno que ofrecen.

Oración:

Señor, con esta parábola me doy cuenta que en muchas ocasiones he sido hijo mayor o hijo menor. Sin embargo, me falta mucho amor para imitarte como ese padre misericordioso que deseaba lo mejor para sus hijos. Por eso, te quiero pedir el valor para dejar que quienes me rodean y han sido juzgados por mi, se puedan reivindicar. Gracias infinitas Señor por tus eternas oportunidades. Amén. 

martes, 26 de marzo de 2019

Charlemos Sobre...El Tiempo de la Bondad

Homilía del III Domingo de Cuaresma, 24 de marzo.


LECTURAS DEL DÍA

Primera Lectura: Éxodo 3:1-8, 13-15
Salmo Responsorial: Salmo 103:1-4, 6-8, 11
Segunda Lectura: I Corintios 10:1-6, 10-12

Evangelio del Día:

Lucas 13:1-9

1 En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios.
2 Les respondió Jesús: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas?
3 No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.
4 O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén?
5 No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.»
6 Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró.
7 Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?"
8 Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono,
9 por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas."»

Tomado de: http://www.ewtn.com/espanol/lecturas-del-d%EDa.asp?date=2019-03-24

Homilía del Pbro. Jaime Rivera Bohórquez

Preguntas:

- ¿Qué piensa Jesús sobre la forma de pensar de los judíos sobre el castigo y el pecado?
- ¿Cuál es la enseñanza de la viña sin fruto?
- ¿Cuál es la zarza que arde sin consumirse en nuestro corazón?
- ¿Cuál es la obra que hace Satanás en nuestro corazón?

Tarea de la Semana:

Hacerme la pregunta: ¿Soy capaz de recibir el amor de Dios? ¿soy capaz de aceptarlo? ¿Soy paciente con otros, como Jesús lo es conmigo?

Oración:

Señor, hoy comprendo que tú tienes una misión especial para cada persona, y quieres llamarme y decirme qué esperas de mi. Permite Señor que yo tenga la capacidad de escucharte, en la zarza que arde sin consumirse en mi propio corazón. Que pueda disponerme para escucharte y hacer tu voluntad. Amén.