martes, 21 de marzo de 2017

Charlemos Sobre...La sed insaciable

Domingo III de Cuaresma, 21 de marzo.


Lecturas del Día:

Primera Lectura: Éxodo 17:3-7
Salmo Responsorial: Salmo 95:1-2, 6-9
Segunda Lectura: Romanos 5:1-2, 5-8

Evangelio del Día:

Juan 4:5-15, 19-26, 39-42

5 Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que Jacob dio a su hijo José.
6 Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta.
7 Llega una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dice: «Dame de beber.»
8 Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer samaritana:
9 «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?» (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.)
10 Jesús le respondió: «Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.»
11 Le dice la mujer: «Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva?
12 ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?»
13 Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed;
14 pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.»
15 Le dice la mujer: «Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla.»
19 Le dice la mujer: «Señor, veo que eres un profeta.
20 Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.»
21 Jesús le dice: «Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
22 Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.
23 Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.
24 Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad.»
25 Le dice la mujer: «Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo. Cuando venga, nos lo explicará todo.»
26 Jesús le dice: «Yo soy, el que te está hablando.»
39 Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»
40 Cuando llegaron donde él los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días.
41 Y fueron muchos más los que creyeron por sus palabras,
42 y decían a la mujer: «Ya no creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.»

Tomado de: http://www.ewtn.com/espanol/lecturas-del-d%EDa.asp?date=2017-03-19


Homilía del Pbro. Jaime Rivera Bohórquez

Preguntas:

- ¿Cuál es la percepción del pueblo de Israel sobre Dios al llegar al desierto?
- ¿Qué significa el pozo en el contexto del Evangelio?
- ¿Cuál es la enseñanza principal que Jesús da a la mujer samaritana?

Tarea de la Semana:

Reflexionar ¿Cuántas veces en la vida he tenido la actitud del Pueblo de Israel, de exigir a Dios y reclamar por lo que no tengo?

Oración

Señor, hoy te agradezco por ser el agua de vida eterna que sacia mi sed de amor, de verdad y de justicia. Permíteme como a la samaritana, sentir la necesidad de dar a conocer que tú eres quien sacia esa sed continua que nada más podrá saciar. Que viva feliz y agradecido por encontrar el agua que da la vida eterna, Amén.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.